El odio a todos

Por lo general, mi estado de ánimo constante es bastante serio, aunque usted no me lo crea, tiendo a ser alguien bastante frío, de un rico mundo personal, interno, soy de los pocos que disfruta enormemente su soledad, a veces, no hay sensación mas rica que el estar solo, no tener que hablar con nadie, no estar comprometido con nada y solo ser tu, nadie mas, cosas que en este mundo de hoy, son poco comunes, poco esperables, mas bien, prácticamente condenadas a la critica y la incomprensión, gente cerrada de mente que piensa que el mundo se puede juzgar a base de sus propios sesgos, pero bueno, eso es otra cosa, volviendo al tema, a pesar que no me crea lo que al principio dije debido a que si, principalmente estoy sonriendo, pero no mal piense, no es una sonrisa falsa, es real, demasiado real, sin embargo no es que necesariamente lo haga por usted, o que usted sea la razón de mi sonrisa, mas bien, le sonrío al mundo por que quiero que el me sonría a mi, me cuesta vivir en un mundo fuera de mis cuatro paredes que sea gris, poco afectuoso y poco gracioso, es por eso que cuando estoy afuera, con el resto de la gente, mis amigos (a quienes amo con toda mi alma), o con mis compañeros, colegas, profesores, lo que sea, espero de ellos el trato que yo les doy, una sonrisa, la cordialidad, la buena onda y la compañía que tal vez podrían necesitar, reitero, todo por un bien bastante narciso y egocéntrico, para yo estar bien, si, YO, sin embargo, hay días en los cuales sencillamente no quiero nada con nadie y lo mínimo que espero es que o al menos me sonrías para intentar levantarme y si es que eso no funciona, que me des mi metro cuadrado y salgas lo antes posible de mi vista, no soy alguien agresivo, pero cuando estoy “con los monos”, no hay quien me soporte.

Estoy en este momento en una semana terrorífica, las responsabilidades de la vida del joven adulto son fuertes, expectativas tanto propias como del resto, enlazadas a los logros que debes obtener, lo peor, que uno en verdad se presiona lo suficiente como para llegar al limite de somatizar la situación, me duele la espalda, la cabeza y el estomago, mi animo esta por el suelo y todo por que tengo que responderme a mi y al resto, lo se, es ridículo a veces presionarse por el que dirán, sin embargo no lo puedo evitar, siento una fuerte responsabilidad de no defraudar a alguien que sé que espera lo mejor de mi… pero, ¿Y si no tengo el resultado que esa persona espera? ¿Y si no logro lo que yo quiero lograr? En verdad en este momento estoy explotando por todos lados, siento un odio por todos y todo, sé que es ridículo, pero es una sensación que domina mi mente y mi cuerpo, todo por una presión autoimpuesta, ridículo…

Mis miedos se expresan en estos momentos y la fortaleza para enfrentarlos a veces no es la suficiente para poder derrotarlos, sin embargo, si hay algo que no falla en mi, es esa esperanza ante todo que en realidad en pocas ocasiones me ha fallado, pero como dicen por ahí, todo puede pasar, todo puede cambiar y uno debe estar preparado a eso.

Agotado, aburrido y estresado, eso me define ahora y lo peor, tengo conciencia de la situación, pero me cuesta enfrentarla…

Hacia adelante y sin mirar atrás. (Y si, te odio)